DEPENDENCIA EMOCIONAL O AFECTIVA

La dependencia emocional podría llegar a definirse más que un estado psicológico que emerge en las relaciones de familia o de amistad, pero que se enmarca con más hincapié dentro de las relaciones de pareja, resaltando ciertas caracterizaciones de adicción y apego, conllevando a la manifestación clara de relaciones toxicas, insanas y con excesivo control por parte de la persona, acarreando ciertas cualidades del “amor anormal”, tendiendo a la codependencia.

En la humanidad se hace difícil asumir lo que suelen llamar un estado de soledad, con relación a factores de miedo, desolación, abandono, desamparo y que sobre todo se asocien directamente con manifestaciones de ansiedad y depresión; mantener un control personal y emocional que conlleve a ese grado de abstinencia y de necesidad excesiva.

Secuencialmente a esta caracterización “La dependencia emocional o afectiva”, que puede identificarse además como un patrón recurrente de aspectos emocionales insatisfechos que buscan una salida de acomodación en una figura de apego. Muestra una fuerte necesidad afectiva que sobresale de una persona a otra, y que se manifiesta en la caracterización de la personalidad humana, afectando en si la salud física, mental y obviamente la emocional.

Al día de hoy nuestra sociedad se ve inmersa en un gran porcentaje, siendo un problema psicológico de primer orden, en donde las personas afectadas en su mayoría lo reflejan en sus actuales relaciones de pareja.

No obstante, se puede llegar a determinar que las personas que mantienen una relación de pareja, puedan llegar a confundir la diferencia de sentir amor por alguien o depender de ella (amor o necesidad).

En este rango hay que establecer detalladamente, si lo que la persona conoce acerca de una relación en cuanto al querer, o amar, está directamente asociada a una necesidad, cualquiera que fuera su rango.

¿Existe la necesidad de estar con alguien solo por dependencia? o por alguna representación personal? O simplemente se crea un vínculo afectivo, ¿independiente de los pormenores negativos?

Esta gran diferencia forma una gran brecha en lo que realmente se puede manifestar como amor o sentimiento por alguien y más sumado a cuando se crea una necesidad imperativa y secuencial en el desarrollo de la relación afectiva, pueden sobresalir aspectos adicionales con los no se contaban y que generan más que un problema una bomba explosiva.

Las personas que forman un estereotipo de dependencia, son personas con cierta vulnerabilidad emocional, con cierta afección en su autoestima, que manifiestan en su relación una obstinación ante las circunstancias presentes, que conducen al endiosamiento de la pareja actual, omitiendo escenarios bastante importantes y que contrariamente a lo que recíprocamente se vería en pareja, se llega al total sometimiento de la relación en aspectos fuertemente negativos como:

• Necesidad de aprobación

• Control excesivo

• Idealización

• Subordinación

• Falta de Asertividad

• Miedo a la ruptura

• Déficit en habilidades sociales

• Fuerte necesidad de agradar

• Baja autoestima • Depresión

• Ansiedad Etc.

En resumen, cuando este grado de dependencia emocional es alto y disfuncional, se sugiere identificar todos esos comportamientos que entorpecen la salud mental y que aleatoriamente pueda buscarse una ayuda psicoterapéutica a tiempo, que pueda orientar esos aspectos negativos y que puedan corregirse de una manera veraz y certera, cerrando sanamente ciclos de relaciones para posteriormente dar inicio a relaciones sanas y seguras.

Por

Ps. Lorena Herrera